Gracias por creer en esta promesa viva, que son las Naciones Unidas
Coordinador Residente dirige palabras a personal de ONU Cuba, contrapartes y socios de cooperación. "Gracias, de verdad, por hacer posible nuestro trabajo"
Estimadas autoridades nacionales,
Autoridades del cuerpo diplomático que nos acompañan,
Queridas y queridos colegas del Sistema de las Naciones Unidas en Cuba,
Amigas y amigos:
Las Naciones Unidas cumplen 80 años.
Y para nosotros, no es solo un aniversario: es una promesa viva.
Una promesa nacida entre las cenizas de la guerra, cuando el mundo se atrevió a imaginar que la cooperación y la dignidad humana podían ser más poderosas que el conflicto.
Una promesa renovada cada vez que defendemos la paz, la justicia y los derechos de todas las personas.
Y también una promesa desafiada cada día, cuando esos valores chocan con las realidades del mundo que habitamos.
Las contradicciones de las Naciones Unidas son, en el fondo, las contradicciones de ese propio mundo:
Un multilateralismo que a veces se resiente cuando las decisiones se toman sin consenso.
Una cooperación que todavía refleja grandes asimetrías entre el Norte y el Sur.
Un desarrollo sostenible que carga con el peso de desigualdades históricas.
Las Naciones Unidas no son ajenas a estos desafíos: los encarna!
Ese es el escenario. Nuestro trabajo no transcurre en una burbuja de cristal.
Pero quedarnos cruzados de brazos no es una opción.
¿Podemos imaginar un mundo sin Naciones Unidas?
¿Sin una visión común frente al cambio climático, la igualdad de género, la paz, los derechos humanos o el financiamiento al desarrollo?
¿Sin espacios para el diálogo, ni acciones globales para proteger a la infancia, a las mujeres, a las juventudes, a las personas mayores o con discapacidad?
Nunca la ONU había estado tan sometida a ataques políticos, morales, incluso físicos.
Pero, ¿dónde más podría un mundo fragmentado encontrarse para hablar?
Debemos preservarla. Por difícil que sea, debemos hacerlo.
LOS QUE ESTAMOS AQUI, TAMBIEN SOMOS LAS NACIONES UNIDAS: LAS NACIONES UNIDAS EN EL TERRENO!
En Cuba, 22 Agencias, Fondos y Programas acompañamos el desarrollo sostenible del país.
No es una cifra, ni una frase de protocolo. Es un compromiso tangible, cotidiano, que se expresa en vidas transformadas, en puertas que se abren, en oportunidades que se crean.
- Acompañamos la vacunación de 90 mil niñas y niños, equivalentes a la totalidad de las infancias menores de un año.
- Contribuimos a que el 90% de las personas que viven con VIH en el país cuenten con tratamiento antirretroviral.
- Apoyamos la distribución de suplementos nutricionales entre 150 mil niñas, niños y personas mayores en los territorios con mayores desafíos de desarrollo.
- Promovemos mejores servicios de salud sexual y reproductiva para casi 300 mil adolescentes.
- Impulsamos el acceso al empleo y el empoderamiento económico de miles de mujeres y jóvenes, protagonistas de la transformación productiva, el desarrollo local, la transición energética y la sostenibilidad ambiental.
- Acompañamos la adaptación a los impactos del cambio climático de un millón 300 mil personas de zonas costeras altamente vulnerables.
- Asistimos a casi un millón de personas damnificadas por los huracanes Rafael y Óscar.
- Y junto a las autoridades cubanas, preposicionamos cientos de toneladas de alimentos para la respuesta a emergencias.
Pero más allá de los proyectos y de los fondos movilizados, lo más importante ha sido nuestra presencia.
Permanecer cuando es difícil.
Escuchar cuando hay tensiones.
Trabajar juntos para construir soluciones.
Poniendo siempre a las personas en el centro, y honrando con inclusión, justicia y equidad la voluntad de no dejar a nadie atrás, de no dejar a nadie desamparado...
Para Cuba, hoy, el espíritu fundacional de la Carta de las Naciones Unidas importa. IMPORTA MUCHO.
Tras seis décadas de sanciones y bloqueos, aquí el multilateralismo y la cooperación no son un ideal: son una necesidad vital.
ONU Cuba es —y quiere seguir siendo— un puente al mundo,
una mano tendida hacia las alianzas,
un laboratorio de innovación y buenas prácticas.
Con esa motivación, en los próximos días firmaremos junto al Gobierno de Cuba el nuevo Marco de Cooperación 2026-2030, en el último tramo hacia la Agenda 2030.
Tenemos mucho trabajo por delante. Algunas áreas ya las hemos recorrido juntos; otras se abren paso como resultado del diálogo y de la búsqueda de consensus sobre las transformaciones requeridas.
Nos proponemos avanzar hacia un enfoque más integral de la financiación al desarrollo, apoyar los temas macroeconómicos y de finanzas públicas, fortalecer la transformación productiva, y acompañar sectores estratégicos como la biotecnología, los sistemas agroalinemtarios, el turismo, los nuevos actores económicos, las industrias creativas y culturales, y acompañar los esfuerzos del país para fortalecer la protección social, entre otras prioridades.
Nada de esto sería posible sin un trabajo conjunto, basado en una visión compartida de los desafíos y oportunidades. Porque los desafíos del país —y del mundo— son demasiado complejos para ser enfrentados desde una sola dimensión.
Nuestra ruta es la visión compartida,
la unión de nuestros esfuerzos,
y la transformación con un sentido humano.
Agradezco sinceramente el trabajo conjunto que ha marcado este ciclo de cooperación:
A nuestras contrapartes nacionales, coordinadas por el MINCEX,
A nuestros socios Internacionales que suman sus esfuerzos a los nuestros, y por su compromiso constante,
Y a todo el equipo del Sistema de las Naciones Unidas en Cuba, que hacen posible nuestro trabajo cada día
Gracias de verdad por hacerlo posible.
Gracias por creer en esta promesa viva que son las Naciones Unidas, que somos nosotros y nosotras, los pueblos!