Y tú, ¿te lavas bien las manos?

Frente a las infecciones, lavarse bien las manos sigue siendo una medida de prevención relevante. Bien que lo saben los promotores del proyecto "Agua segura"

Cada mañana, Arles Noibis Asencio camina temprano por la antigua Sierra Chiquita, el lugar en el que conoció el proyecto “Agua Segura” que apoya UNICEF en la provincia Santiago de Cuba, y donde estudia desde su primer grado escolar. “Yo opino que toda persona que no cuida el agua, o no la clora, ni la hierve, debe seguir este proyecto. En mi casa, le doy consejos a mi mamá, a mi familia y a los vecinos sobre cómo hervir el agua, tapar los tanques; sobre cuántas gotas de hiploclorito echarle para mantenerla segura”, afirma Arles.

El trabajo de capacitación con líderes sociales comunitarios y en centros educativos que acompaña UNICEF, ha garantizado que la comunidad se apropie de los mensajes relacionados con los temas de higiene y que eleven la percepción de riesgo ante las enfermedades. “Considero que el proyecto es muy importante porque nuestra comunidad no tiene condiciones favorables para el medio ambiente. Conocemos las características que tenemos acá, por eso el proyecto nos motivó, nos gustó y nos quedamos como promotores. Eso es lo que nos toca. Trabajar con la comunidad. Tenemos que lograr que el agua que tomemos sea muy segura”

Debido al riesgo real que existe en el incremento de la magnitud de las enfermedades diarreicas agudas en Santiago de Cuba, se implementó el Proyecto Agua Segura, el cual en estos momentos está logrando cambios de comportamiento y en estilos de vida relacionados con la higiene de la población. “De esta escuela han salido niños que ahora son médicos, ingenieros”, comenta la mamá de Arles. “Él vive tapando los tanques. Diciéndome que compre hipoclorito en la farmacia, que lave bien las vasijas, para poder tener el agua siempre segura. Es él quien me explica todo lo que hay que hacer, porque en la escuela se lo enseñan y él lo explica en la casa”. Arles mira a su madre y sonríe; comienza a bajar la Sierra Chiquita junto a su maestra. Ahora, de regreso a casa.

LOS ORÍGENES DE "AGUA SEGURA" Y LOS DESCUBRIMIENTOS DE UNICEF

El 25 de octubre de 2012, el huracán Sandy azotó la región oriental de Cuba de forma severa. Durante su paso atravesó el país como un huracán aproximándose a uno de categoría 3 en un lapso de cinco horas. Los vientos sostenidos alcanzaron los 200 km/h. A medida que Sandy golpeaba la segunda provincia más poblada de Cuba, se afectaban de forma grave las viviendas y el servicio de abasto de agua y alimentación en toda la provincia.

UNICEF-Cuba, agencia líder en la respuesta para el sector de Agua, Saneamiento e Higiene, en el marco de los Compromisos básicos para la infancia en la acción humanitaria (CCC por sus siglas en inglés), inició acciones de cooperación, y de conjunto con el sector de la Salud, con el propósito de evitar la morbi-mortalidad provocada por el consumo de agua no potable y una baja higiene, las enfermedades diarreicas e hídricas y otras afecciones por vectores en comunidades y escuelas en el municipio de Santiago de Cuba, suministrando insumos básicos para mejorar el acceso al agua potable. 

Para ello, se aseguró a las comunidades y escuelas de agua potable y de los medios necesarios para el tratamiento de esta en el hogar y su almacenamiento seguro, incluidas las instrucciones para un uso adecuado. Al mismo tiempo, se inició un conjunto de actividades de promoción higiénico sanitaria, a través de una estrategia de comunicación social, enfocada en la higiene a nivel individual, familiar, comunitario y escolar, incluida la información sobre el tratamiento y almacenamiento del agua, las prácticas higiénicas y los riesgos para la salud por una baja higiene. 

Los resultados alcanzados, el empoderamiento y la participación comunitaria, los cambios de comportamiento saludables con respecto al uso y manejo del agua y su apropiación por los niños, niñas, adolescentes y sus familias en la importancia de prácticas de Agua Segura, constituyó una intervención en respuesta a la emergencia, que se fue incorporando como una acción de cooperación para el desarrollo, la cual se amplió, escalando y catalizando la experiencia a otras comunidades: Chicharrones, Centro urbano Abel Santamaría y la Timba, de las provincias de Santiago de Cuba y La Habana, respectivamente.

En el análisis de la situación se identificó el riesgo real de un incremento en la magnitud de las enfermedades diarreicas agudas en La Habana y Santiago de Cuba, debido a los problemas ambientales, de saneamiento y control de desechos; así como los comportamientos y estilos de vida de la población relacionadas con la higiene, la situación socioeconómica y la baja efectividad en el cumplimiento de los diferentes organismos en las acciones de saneamiento ambiental. Investigaciones rápidas realizadas sobre conocimientos, actitudes y prácticas (CAP) entre los años 2013-2014, identificaron la baja percepción del riesgo de contraer estas enfermedades, persistiendo algunos problemas relacionados con la adopción de hábitos, conductas y comportamientos saludables con respecto al agua, como el no lavado sistemático de las manos, así como insuficientes acciones de promoción y educación para la salud dirigidas a las embarazadas, los niños, las niñas, adolescentes y sus familias.

Otro de los factores identificados entre la población fue el almacenamiento de agua en varios recipientes en las viviendas, algunos de estos en muy mal estado, siendo en menor cantidad los que guardaban el líquido de manera adecuada, por lo que la potabilidad del agua ya en las viviendas, luego de almacenarla por varios días, se perdía agregando a esto la mala manipulación y la pobre cultura sanitaria sobre los métodos para tratarla y hacerla segura para el consumo humano. Todo lo expresado anteriormente resultaría en brotes de enfermedades diarreicas que ponen en peligro la salud y la vida de la población.

Y TÚ LECTOR, ¿TE LAVAS BIEN LAS MANOS?

“Nunca olvide lavar sus manos después de tocar a una persona enferma”, la frase parece pronunciada hoy, pero data del año 1199, y pertenece al médico judío Musaiba Maimum, mejor conocido como Maimonides. Ya desde entonces se hablaba de este proceder como medida higiénica capaz de eliminar los microorganismos. Andando el tiempo, al lavado de manos se le ha concedido una gran importancia, pues existen enfermedades infecciosas fácilmente controladas con esta medida tan simple y elemental, que si es cumplida en la forma y frecuencia adecuadas elimina los gérmenes que portan las manos, evitando la trasmisión y el contagio de enfermedades, a otros y a nosotros mismos. 

El desafío de hoy es que el lavado de manos con agua y jabón pase a ser, de una buena idea abstracta a un comportamiento sistemático en los hogares, escuelas, centros de trabajo y comunidades de todo el mundo. Incorporar esta práctica en la vida cotidiana e incrementar su frecuencia en situaciones de epidemia de enfermedades transmisibles como la COVID-19, podría salvar más vidas que cualquier vacuna o intervención médica. 

La COVID-19 es provocada por el SARS-CoV2 un virus encapsulado al que el jabón le disuelve la envoltura de grasa protectora que lo rodea, afectando así su estructura, lo que provoca que pierda la capacidad de adherirse a las células de un ser humano e infectarlas.

Lavarse las manos correctamente lleva al menos 6 pasos consistentes en

  • mojar las manos hasta las muñecas 
  • restregarlas con agua y jabón durante 20 segundos
  • frotar los dedos y enlazarlos en una dirección y luego en otra
  • frotar el dedo pulgar izquierdo en la mano derecha y viceversa
  • cepillar las uñas hasta observarlas limpias
  • enjuagar y secar con toalla limpia o papel desechable.

Debe hacerse después de sonarse la nariz, toser o estornudar, visitar un espacio público, tocar superficies fuera del hogar, tener contacto con animales, así como antes, durante y después de cuidar a una persona enferma.

Arles Noibis Asencio, el niño promotor del proyecto "Agua Segura" en el Oriente de Cuba, puede ser, en realidad, cualquier niño o adulto dispuesto a promover hábitos de vida saludables. Ahora que el coronavirus se extiende como pandemia por tantos países, ayuda saber que el primer paso, y probablemente el más relevante, sigue siendo la prevención. Y tú, estimado lector, ¿ya te lavaste bien las manos?

Con información de Infomed, UNICEF y Prosalud

Escrito por: Tania Muñoz, Odalys Rodríguez y Raúl Garcés

 

Entidades de la ONU involucradas en esta iniciativa
UNICEF
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia